11 septiembre 2006

September 11, 2001 - September 11, 2006



My heart still mourns.

08 septiembre 2006

To Autumn

O autumn, laden with fruit, and stained
With the blood of the grape, pass not, but sit
Beneath my shady roof, there thou may'st rest,
And tune thy jolly voice to my fresh pipe;
And all the daughters of the year shall dance!
Sing now the lusty song of fruit and flowers.


"The narrow bud opens her beauties to
The sun, and love runs in her thrilling veins;
Blossoms hang round the brows of morning, and
Flourish down the bright cheek of modest eve,
Till clust'ring Summer breaks forth into singing,
And feather'd clouds strew flowers round her head.


"The spiritis of the air live on the smells
Of fruit; and joy, with pinions light, roves round
The gardens, or sits singing in the trees."
Thus sang the jolly Autumn as he sat;
Then rose, girded himself, and o'er the bleak
Hills fled from our sight; but left his golden load.


W. Blake

05 septiembre 2006

To Adry



Amistades como tú son un acontecimiento en mi vida.
Te mando un abrazote desde tu México lindo y querido.

03 septiembre 2006

Esther

Hasta hace un tiempo, los domingos "posteaba" mi versículo bíblico semanal sin poner nada más, hasta que la pausa inútil me sugirió que incluyera algunas de las enseñanzas que aprendía. Atenta a esta sugerencia, quiero compartir lo que he encontrado del libro bíblico que estoy leyendo en este momento: Esther.

Cap. 1:1-5
(1) Y aconteció en los días de Assuero, (el Assuero que reinó desde la India hasta la Etiopía sobre ciento veinte y siete provincias,) (2) Que en aquellos días, asentado que fué el rey Assuero en la silla de su reino, la cual estaba en Susán capital del reino, (3) En el tercer año de su reinado hizo banquete a todos sus príncipes y siervos, teniendo delante de él la fuerza de Persia y Media, gobernadores y príncipes de provincias, (4) Para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, y el lustre de la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento y ochenta días. (5) Y cumplidos estos días, hizo el rey banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real a todo el pueblo, desde el mayor hasta el menor que se halló en Susán capital del reino.

Desde mi punto de vista, hay dos características que destacan de la personalidad del rey Assuero: ellas son la soberbia y la vanidad.

Humanamente hablando, las conductas soberbias y vanidosas de una persona se basan la mayor parte de las veces en los logros que ha alcanzado. En este caso, el rey Assuero, monarca del vasto imperio Persa y amo del mundo de ese entonces, fue presa fácil de la soberbia y la vanidad en los primeros años de su reinado (versículo 3) al hacer un banquete de proporciones inimaginables con el fin de dar a conocer su supremacía. El mensaje fue directo tanto para sus aliados como para sus posibles enemigos: Soy la persona más poderosa del mundo y contra mí nadie puede.

Sin embargo, los seres humanos no necesitamos llegar a ser reyes o presidentes de un pueblo para sentirnos superiores a los demás. Todos podemos en algún momento proclamarnos los reyes de nuestro mundo sin pensar que Dios, como sumo creador de todas las cosas, da y quita posesiones, principados y reinos, que Él retribuye y reparte conforme a su voluntad y que Él da gracia a los humildes y resiste a los soberbios.

02 septiembre 2006

Contraseñas, nips, passwords, etc, etc.


En esta vida moderna, los nips, passwords, contraseñas y similares me han invadido para volverse parte importante de mi diario vivir. Sin ellos, no podría accesar a este blog, ni a mis correos electrónicos, ni leer el New York Times, ni usar la computadora de mi trabajo y tampoco podría cobrar mi sueldo. A veces me pasa que se me acaba la imaginación para crear contraseñas, nips, etc, etc, y entre más tengo menos me acuerdo para qué son. En un ejercicio ocioso conté mis contraseñas y sólo para usar internet tengo 10 diferentes más aparte los nips bancarios. ¿Acaso me estaré convirtiendo en una pequeña suma de letras y números?