14 febrero 2008

A propósito del día más cursi del año...

unas verdades irrefutables que van más allá de un simple globo o una caja de chocolates. Reflexiono...
1 CORINTIOS 13
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

27 enero 2008

Me gusta la quietud del domingo. Camino en slow motion y puedo apreciar cada detalle que me rodea. Estoy nostálgica. Extraño a A. Hoy es el primer fin de semana de tres que no nos vamos a ver pero su voz me acompaña, así como el recuerdo de su mirada. Por otro lado, la iglesia me espera y pienso en mi fe. Me cuestiono mi forma de vivirla, de expresarla, de transmitirla. No es fácil tener una religión distinta a la de la mayoría. A veces no soy la que quiero o debo ser. Afortunadamente existen los domingos; días en los que puedo ejercitar mi espíritu.

"Yo me alegré con lo que me decían: A la casa de Jehová iremos"
(Salmo 122.1)

26 enero 2008

Hay cosas que me desesperan de mí misma. Soy insegura, enojona, me siento con facilidad, a veces no me expreso de la forma correcta y eso me ha creado muchos malos entendidos últimamente. ¿Será que soy una persona díficil? ¿Será que llego a un límite en el que la conviviencia se agota? Quiero trabajar para ser una mejor mujer, para tratar de ya no tener malos entendidos con nadie. Sin embargo, necesito encontrar la manera de defender mis posturas sin que necesariamente signifique que estoy enojada o sentida.

Por ejemplo, ahora que la boda está en puerta, hay una persona que se sintió porque no fue conmigo a ver vestidos. Incluso me dijo que "me había precipitado al haberlo apartado tan pronto y que si no empiezo a ver casa ahorita, iba a terminar viviendo con mi mamá y él en su casa, ¿y para qué tanto preparativo?". Me molesté mucho porque lo dijo para desquitarse conmigo. Pero no reaccioneé como yo hubiera querido, me senti agredida y opté por irme a mi lugar feliz. Esta persona nota mi reacción y me dice que además de todo lo que ya pasó, me porto así.

Segundo capítulo: Cuando me preguntan precios de las cosas de la boda he optado por no decir nada, en realidad creo que eso a nadie le importa puesto que es un asunto entre A y yo. Pero eso no quiere decir que no me moleste. ¿Por qué hay personas tan curiosas? Yo nunca he preguntado el costo de algo que no me ataña, se me hace de muy mal gusto. Quisiera que lo entendieran. No entiendo esa necesidad de saber de dónde sacamos el dinero, cómo pagamos, a qué plazo, etc.

Tercer cápítulo: Alguien me dijo un comentario muy mala leche de un compañero de trabajo hace tiempo. Volví a ver a esta persona y me recordó el comentario, pero me dijo que ya no lo volviera a decir porque resulta que ahora ellos son los mejores amigos del mundo. Me quedé de a seis. ¿Por qué piensa que tiene la autoridad moral de decirme que no haga algo cuando ella fue la que lo dijo a los cuatro vientos? ¡Ah, la gente!

Conclusión: Aún así disfruto mucho de mis preparativos con mi mami. Estoy en la parte que más me gusta y la ilusión crece día a día. Y aunque mi genio pudiera estar de la patada por lo que ya dije, soy una gran persona (y de ahora en adelante me voy a jactar de ello porque durante toda mi vida he vivido pensando en mis defectos y no en resaltar mis cualidades). Ahora voy a empezar a resaltar mis cualidades y a creerlas de verdad. "Si Dios conmigo, quién contra mi"

24 enero 2008

Hubo una pausa muy grande. Pero fue bueno porque estuve muy ocupada tomando mi primer curso on-line y además hubo mucho tiempo para la reflexión. El fin de año fue raro, hubo sorpresas muy desagradables y tristes. Fui muy vulnerable. A y yo tuvimos nuestra primer prueba de fuego. Afortunadamente estamos por pasarla. También supe que uno nunca termina de conocer a las personas y que los amigos que uno cree eternos desaparecen cuando uno menos lo espera. De igual forma hubo cosas buenas. Convivir con mis sobrinos fue maravilloso. Sus sonrisas y juegos me cobijaron. Ahora veo las fotos y videos que ellos tomaron y sonrío. Ha empezado el 2008, año definitivo en mi vida. Mientras tanto, yo sigo entiendo lo que Dios quiere para mi vida y tratando de tener mi mirada puesta en Él.

26 octubre 2007

Ufff, todavía soy normalita y miren que soy algo especial...

Encontré esto en el blog de Katia D'Artigues. Hice el test para ver si tengo un carácter obsesivo-compulsivo y este es mi resultado. Casi al final de la entrada viene el link para hacer el test. Algunas preguntas son medio engañosas, aguas con los "nos". Ampliamente recomendable. Mis resultados aparecen aquí y abajo sólo el resumen.

El puntaje obtenido es: 9

Valoración:

15 puntos o más:

Tiene usted una tendencia considerable a las ideas obsesivas o a las compulsiones. Procure construirse un programa de auto-observación que lo lleve a un mejor autocontrol de sus pensamientos y de sus impulsos. Si no lo lograra y éstos le causasen sufrimiento, considere la posibilidad de un asesoramiento por parte de un profesional.

Menos de 14 puntos:

Está usted dentro de la normalidad, no posee una personalidad obsesiva o compulsiva, pues no se preocupa en exceso por el perfeccionismo en sus tareas cotidianas, ni le asaltan constantemente pensamientos indeseables a la mente.